Acerca de «Utz» y de Pinka, su editorial
- Frank Ketelhohn
- hace 13 horas
- 2 Min. de lectura
«Traten de imaginar una editorial como un único texto formado no solo por la suma de todos los libros que ha publicado, sino también por todos sus otros elementos constitutivos, como las cubiertas, las solapas, la publicidad, la cantidad de ejemplares impresos o vendidos, o las diversas ediciones en las que el mismo texto fue presentado. Imaginen una editorial de esta manera y se encontrarán inmersos en un paisaje muy singular, algo que podrían considerar una obra literaria en sí, perteneciente a un género específico», en «La marca del editor», Roberto Calasso.
He leído cuatro de los seis libros que publicó Pinka y a cinco de sus autores, y aun si publicaran diez más de los que no tuviera noticia podría afirmar que todo lo que publica Pinka es bueno. O incluso algo mejor: es coherente. Es más, es tan coherente que la cita de Calasso —que les debo— les calza perfecto.
Pero vayamos a «Utz», de Bruce Chatwin, que cuenta la historia de un coleccionista de porcelanas, esos objetos que se debaten entre la extrema cursilería y el brillo insoslayable —somos muchos los que adoraríamos estos ornamentos si nos lo permitiéramos—; como si fuera poco, descubrió de niño su pasión en Dresde —arquetipo de la destrucción de la belleza—, las compra en Viena y las colecciona en Praga a mediados del siglo veinte.
En otra obra editada por Pinka, «Montauk», de Max Frisch, una breve obra maestra aun con sus disonancias, un personaje le dice a otro algo así como «yo no seré el nombre de tu hastío» (el «algo así» es verdaderamente así); siempre somos para el otro aquella parte del espejo que el otro puede reponer. Una editorial coherente, entonces, es tan importante porque nos asegura escenarios perfectos en sí mismos.
Un catálogo debería siempre ser el reflejo del editor, y uno imagina que en los textos que edita Pinka se persigue la escritura que se basta a sí misma, que accede a la historia como el cuerpo accede a la ropa, y que aun así elige la mejor ropa posible.






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